Blue Mountains — dos horas, otro mundo — Sydney
Sydney Sin Permiso — NSW

Blue Mountains

El tren desde Central Station a Katoomba, dos horas.

El tren desde Central Station a Katoomba tarda dos horas y es la forma más honesta de llegar. Quienes van en coche se creen que hacen el viaje mejor; llegan al mismo sitio, pero se pierden la transición: la ciudad que se diluye, el boscaje que espesa, el momento en que el aire del vagón cambia.

Las Blue Mountains no son azules. Son azules en cierta luz, a cierta distancia, por la neblina de aceites de eucalipto que satura el valle. Es un efecto óptico, no un color. Esa precisión importa porque el lugar en general es más extraño, más árido, más antiguo de lo que las fotos de las Tres Hermanas dejan entrever.

Katoomba es un pueblo de dos épocas superpuestas: la del turismo de montaña de principios del siglo XX, cuando la burguesía de Sydney venía a veranear, con sus hoteles art déco algo desconchados, y la del presente, que combina cafeterías de especialidad con tiendas de segunda mano y una población que eligió quedarse cuando el precio del suelo de Sydney expulsó a la gente hacia fuera.

El Scenic World —el teleférico, el tren inclinado, las pasarelas elevadas sobre el valle— está lleno de familias en vacaciones y grupos de jubilados asiáticos con cámaras reflex. No hay nada de malo en eso. Lo que sí existe, a veinte minutos a pie de cualquier mirador concurrido, es el bosque real: sin barandillas, sin señales, con la escala propia de algo que lleva millones de años siendo.

Las Blue Mountains no son un parque de naturaleza al uso. Son un territorio que el eucalipto lleva gobernando desde antes de que existiera el concepto de Australia, y que el fuego reclama periódicamente con una violencia que no deja lugar a dudas sobre quién manda aquí.

Ficha   Ciudad: Sydney  ·  Categoría: NSW  ·  Actualizado: 2026