Javier Bonet montó esto en 2013 vestido de carnicero y nunca dejó de serlo. Pides lo que ves cortarse delante de ti, sin carta innecesaria y sin storytelling de más. La carne se respeta o se calla. Aquí se respeta.
Madrid · Comer · 002 · Sala de Despiece
No es un restaurante. Es una clase de anatomía donde te dejan comerte el examen.
Javier Bonet montó esto en 2013 vestido de carnicero y nunca dejó de serlo. Pides lo que ves cortarse delante de ti, sin carta innecesaria y sin storytelling de más. La carne se respeta o se calla. Aquí se respeta.
Lomo alto a la brasa
Vaca vieja, fuego, sal y nada más. La carne con su edad se nota. Se nota mucho.
Tuétano con caviar
La firma de la casa. Hueso, médula, una cucharada negra encima. No hay debate.
Steak tartar de la barra
Cortado a cuchillo en directo. Picante justo, yema cruda, sin trampa. El tartar de Madrid se mide aquí.
Ensaladas
Has venido a una sala de despiece. Sé serio.
Postres elaborados
El final aquí es queso o nada. La pastelería se respeta. En otra parte.
Carniceros con tatuajes, parejas de Chamberí en su tercera cita, dos abogados que han salido pronto del despacho, un par de productores que vinieron por curiosidad y vuelven cada quince días.
Nadie levanta la voz. Nadie hace fotos a todo. Aquí se viene a comer, no a contar que has comido.
Ticket honesto · 2 personas
120—160€
Una pieza de carne grande a compartir, dos entrantes, una botella de tinto sin pretensiones. Si pides caviar y queso de postre, sube a 200€. Si vas a la barra y juegas con tres tapas, te quedas en 70€.
La sentencia
Madrid no inventó la carne, pero aquí la entendió de nuevo.
Sinpermiso · Madrid · Comer 002 · 2026
↓ Establecimiento
Sala de Despiece
Calle Alonso Cano, 28 · Chamberí · Madrid