Ras Al Khor Wildlife Sanctuary — flamencos con rascacielos de fondo — Dubái
Dubái Sin Permiso — Absurdo real

Ras Al Khor Wildlife Sanctuary

En la desembocadura del Creek.

En la desembocadura del Creek, rodeado por autopistas y grúas de construcción, hay un humedal con flamencos. No es una instalación ni un parque temático: es un ecosistema que ha sobrevivido al desarrollo urbano por razones que tienen más que ver con la burocracia de la protección que con ningún plan coherente.

Ras Al Khor Wildlife Sanctuary alberga colonias de flamencos durante los meses de migración. También hay garzas, cormoranes, martines pescadores. El agua es salobre, el entorno es feo en el sentido industrial del término, y la combinación produce algo que la ciudad no suele ofrecer: un momento de desorientación genuina.

El absurdo es real pero no es accidental. Dubai ha construido sobre y alrededor de casi todo, pero la designación del santuario ha mantenido esta franja al margen de la lógica inmobiliaria. No por sentimentalismo ecológico —eso sería demasiado pedir— sino porque los flamencos se convirtieron en imagen exportable, en dato de diversidad que la ciudad puede incluir en sus presentaciones internacionales.

Los observatorios son gratuitos y tienen prismáticos fijos. El que va lleva los suyos. El que no lleva los suyos ve manchas rosas a doscientos metros. La visita sin preparación es decepcionante. La visita con prismáticos, a la hora correcta, con el sol en la dirección adecuada, produce algo diferente.

Ras Al Khor existe porque Dubai no encontró, a tiempo, ninguna razón económica suficiente para eliminarlo. Es el argumento más honesto a favor de la conservación en un sistema donde los argumentos sentimentales no cuentan: a veces la naturaleza sobrevive simplemente porque nadie se puso de acuerdo en cuánto valía el terreno.

Ficha   Ciudad: Dubái  ·  Categoría: Absurdo real  ·  Actualizado: 2026