Tu conocimiento gastronómico. Tu filosofía. Tus recetas. Hemos construido la manera de multiplicarlos.
No es software de gestión aburrido. Es la inteligencia invisible que conecta la cocina, la sala, los números y el propietario — todo en tiempo real, todo por Telegram.
El cocinero hace foto del albarán. La IA lo digitaliza, actualiza el stock y recalcula el coste de cada plato automáticamente. El propietario lo sabe desde el móvil.
"Paco, esta semana tienes un lenguado a precio increíble. Con el corbal de la semana pasada y la receta de ponzu de Ever podrías hacer… o el ceviche, o la ostra con ajoblanco de las Rías."
El cocinero no busca inspiración — la inspiración le llega. Con precios reales. Sin agobiarle.
Foto de la nevera. La IA detecta lo que falta. El cocinero dicta los pedidos por voz. La IA propone a quién comprar — con criterio: "el rodaballo siempre de Guetaria, no el de la oferta de Paco."
OK del cocinero → WhatsApp a proveedores + email + mensaje de voz a las 5AM. A las 9, cuando el cocinero aún duerme, Joan ya sabe que no faltará nada.
El equipo marca preferencias de vacaciones y días libres con un botón. La IA cuadra los horarios sabiendo quién es bueno en qué: "este chico no lo pongas en pescados, pero es muy bueno con arroces y carne."
Joan aterriza del avión y ve que todo está en orden — o añade un comentario: "he cerrado un grupo de 200 para el miércoles, reforzad ese día."
Así habla el cocinero con la IA. Natural. Como un mensaje de WhatsApp.
No dependemos de nada. Nos adaptamos a lo que ya tienen — y cubrimos lo que les falta.
Haddock, Foodeo, Formahostel, Cuiner, Ágora… Perfecto. Nos integramos, nos nutrimos de esos datos y los ponemos al servicio del cocinero y del propietario. Sin tocar nada de lo que ya funciona.
Estupendo también. Nosotros cubrimos el día a día desde cero — sin necesidad de ningún otro software. Todo en un solo sitio.
Aquí es donde entra la parte que te afecta directamente, Ever. Y es grande.
Imagina que el cocinero de cualquier restaurante pudiera tener tu filosofía, tus recetas, tu manera de pensar un plato — disponible cada mañana, en su Telegram. No como un libro. Como un compañero.
Joan quiere abrir mercado con su chocolate — restaurantes, pastelerías, supermercados. Tenemos una propuesta de estrategia GEO + marketing que podría ayudarle a conseguirlo.
¿Le preparamos algo sólido para el miércoles — o preferís que Joan nos dé un briefing esa noche y lo construimos juntos a partir de ahí?
Al final de la cena, le damos a Joan el Telegram de Alba. En 5 minutos tiene una conversación estratégica real sobre su chocolate — sin presentación, sin pitch, sin humo.
Esto no es una demo. Xavi ya lo tiene. Joan lo prueba en vivo.
Joan Escribà es una marca. Cuando él adopta algo, la prensa gastronómica lo cubre. Sus amigos — Adrià, los Roca, Berasategui — lo llaman al día siguiente para saber qué es.
El primero en tenerlo siempre quiere ser el último en soltarlo. Y eso tiene una repercusión en prensa que no tiene precio.